Lo que tú puedes hacer para transformar la educación

Si los animales pueden aprender, el ser humano puede transformar la educación

Si los animales pueden aprender, el ser humano puede transformar la educación

Era nuestra segunda semana de travesía pero no lográbamos ver nada.

Luego, a fuerza de insistir en seguir día a día los mismos rastros, todo cambió.

Ocultos y a través de las ramas, vemos a un chimpancé que le muestra a otro más joven, cómo alcanzar una huidiza larva con una ramita con la que hurga el interior de un tronco a medio podrir.

-Shhh…

Nos dice el guía algo molesto y con voz muy pero muy baja en medio de nuestros entrecortados suspiros de asombro.

-Silencio. Romper esta magia es un pecado imperdonable.

Refunfuña el guía.

Y allí nos quedamos por un buen rato. Éramos testigos privilegiados de un acto mágico y de un sorprendente viaje en el tiempo.

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La educación es inevitable

(Transformar la educación también, ya verás…)

 

Estas palabras con las que inicio un capítulo de una novela en ciernes, me hacen pensar en qué tan difusos son los límites entre la humanidad y el resto de la naturaleza, en qué tan fuerte es el poder del aprendizaje que trasciende dichos límites y nos lleva al amanecer de nuestros días.

Todo acto de transmisión de conocimientos es cultura. La educación es cultura, y las sociedades de los animales gregarios, entre las que nos incluimos los seres humanos, se construyen culturalmente, con o sin su intensión. Si la cultura cambia, la educación también (Ya te enteraré de algunos factores para transformar la educación). El cambio es necesario y la educación no es la excepción…

Que los elefantes, los chimpancés o los perros sean animales culturales, no lo sabemos con certeza. Tan sólo podemos recoger algunas pistas que nos permiten deducir tal hipótesis, pero con eso es suficiente para sostenernos en el hecho de que la educación se basa en la acción.

Todo acto educativo parte en esencia de poner manos a la obra.

Manos a la obra con la educación

Toda persona enseña, con sus actos, sus palabras y en general, con todo lo que deja tras de sí. El ser maestro o aprendiz en ciertos momentos de nuestras vidas, es inevitable. Sin quererlo o no, nos acogemos a un legado y dejamos un legado, sea este grande o pequeño. Es inevitable.

Somos animales culturales, y dicho acervo cultural se manifiesta en varias escalas a nivel de:

  • La familia nuclear
  • La familia extensa
  • Los amigos
  • Los compañeros de trabajo o de aficiones
  • Los vecinos o allegados
  • El barrio o la comunidad cercana
  • La ciudad
  • El país
  • La región
  • El continente
  • El idioma
  • El mundo y la civilización

Al decir cultura nos referimos a cada uno de estos ámbitos de nuestro entorno social.

En cada una de estas instancias existen códigos de comportamiento específicos que se han construido colectivamente.

Estamos reacomodando nuestras acciones en todo momento para formar parte de cada una de estas escalas de nuestra vida social. En la gran mayoría de personas se trata de cambios sutiles, casi imperceptibles, pero siempre se están dando.

La Cultura está compuesta de culturas dentro de otras culturas. No es un ámbito concreto ni mucho menos homogéneo. Transforma y es transformable. Recibe y también emite. Se hace y hace.

El responder de manera adecuada en cada uno de los espacios en los que generamos interacción, depende del legado que hayamos recogido mediante actos conscientes o inconscientes de enseñanza y aprendizaje permanentes.

¿Crees que estamos respondiendo adecuadamente a nuestro entorno social?

Quizá sí. Porque somos animales sociales muy hábiles y adaptables a un sinfín de circunstancias y medios diversos.

Quizá no.

Nada más mira a tu alrededor…

Ojo con la educación

¡Ojo con el sistema educativo!

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El sistema educativo no funciona

 

Lo que viene sí que te interesa. No es un tema específico, ya verás que es algo que nos incumbe  todos. Porque todos estamos en el mundo, todos hemos sido, somos o seremos educados por alguien más, y todos, como ya viste, fuimos, somos o seremos educadores.

Esto te incumbe, tanto si eres madre o padre de familia, si piensas serlo, así sea como en mi caso con hijos “prestados” (pero acaso ¿qué hijo no es prestado?…) y considerándome más un amigo que un padre, o si tal vez no piensas ser padre o madre, y quién quita, las circunstancias te hagan serlo tarde o temprano.

A pesar de las grandes oportunidades que se abren para el libre desarrollo de las habilidades en cada persona, gracias, en gran parte, a la tecnología, resulta difícil de explicar porqué la masa de desposeídos y explotados crece con el tiempo.

En un planeta que dispone como nunca antes de recursos para la subsistencia, parece imposible de creer que haya naciones enteras sin sus necesidades básicas cubiertas y a las que se considera como inviables. ¡Inviables! Palabras mayores. Un exabrupto. Una completa obscenidad.

Eso es muestra de que la humanidad no responde adecuadamente a sus posibilidades de desarrollo. En un mundo donde no hay igualdad de oportunidades, cabe preguntarse si más bien el proyecto de civilización (este sí) parece inviable.

El tema amerita un largo discurrir en lo político y lo económico, porque gran parte del problema se afinca allí, pero no, considero mejor mostrarte un panorama que parte de lo profundo y baso mis enunciados en el aspecto cultural.

Si, claro. Si te hablo de cultura no te diré que cultura es todo y que todo tiene que ver con todo. ¡Que galimatías!

No. Me pongo frente a ti y te hablo desde la educación. Desde su papel como contribuyente a la transmisión de un legado y su peso en lo que tiene que ver con la transformación. Por ello es urgente la transformar la educación

Si el mundo falla es por cuenta de una mala educación. Simple.

No me quiero deprimir (ni tampoco a ti) dándote cifras del sinnúmero de carencias sociales en este mundo de la abundancia. Luego lo podrás averiguar por tu cuenta, así que me concentraré en lo básico:

El poder transformador de la educación.

Una frase muy sonada. Manida, si quieres. Pero tan cierta…

Una verdad que pesa como el mundo entero, porque es el mundo entero

Pasa como con muchas grandes sentencias, se convierte en ruido de fondo y no logramos dimensionar sus alcances

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El sistema educativo no funciona (sí, te lo repito de nuevo…)

 

A pesar de lo importante que es la educación, el sistema educativo actual es un completo fraude, es menos que un simulacro, es, como decimos en buen colombiano: una mierda (Uno de los más maravillosos poemas de la lengua castellana de todos los tiempos cierra con esta palabra. ¿Porqué no decirla cuando hay lugar? Y no, no te pido perdón. Primero, porque me entiendes, y segundo, porque no hay otro nombre para lo que estoy señalando).

El sistema educativo es una mierda

El sistema educativo es una mierda

Esto es posible porque en pocas palabras: el sistema educativo planetario en términos generales es anacrónico. Ya te lo explicaré

Por eso, te dejo cinco palabras:

El-sistema-educativo-no-funciona.

De nuevo:

El-sistema-educativo-no-funciona.

Una vez más, en coro…

¡El sistema educativo no funciona!

No sirve para lo que debe servir. Está llevando a la humanidad al desastre. Aun así la civilización no colapsa, gracias a la altísima capacidad de adaptación del hombre frente a las circunstancias. No porque las cosas en medio de todo funcionen, sino porque a pesar de que no funcionan, hay una luz de esperanza.

Pero no, no es una luz, no es un lucerito titilante, es más bien un sol enorme, tan pero tan grande que nos deja ciegos, y en esas andamos… ciegos.

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El sistema educativo no funciona… porque es anacrónico

 

El que la mayoría de las personas no respondan a las actuales circunstancias del mundo como debe ser, es porque lo que toman como legado sirve en un mundo que ya no existe. Y peor aún, con el paso del tiempo esa distancia crece dados los grandes cambios que ha habido y los que habrá con el correr de los años.

¿Cómo es eso?

Sí. Entre más lejos se esté más difícil será remontar la ventaja. Entre más tiempo pase, más lejos se estará del punto de unión de los dos mundos.

¿Cuáles mundos?

El mundo real y el mundo para el cual funciona el actual sistema educativo.

El llamado abismo social parte de un abismo educativo, de la brecha que hay entre ambos mundos y que cada vez se hace más grande en la medida que haya dilación en las reformas educativas

Si no se actúa en consecuencia, crecerá la brecha entre los que saben y no saben cómo hacer frente a la realidad. Si unos tienen acceso a oportunidades para su realización y otros no, es en esencia, por un fallo garrafal en la educación, no por pereza, incapacidad o “cosas que se salen de las manos”.

El sistema educativo es excluyente

El origen de las exclusiones y las barreras sociales está en el mal funcionamiento del sistema educativo

Excusar de pereza al marginado, y peor aún, si es una nación en su conjunto, es, de nuevo, una mierda.

Justificar la marginación por incapacidad es, eso sí, pereza mental.

Decir que son demasiadas las variables para que una persona o un país se suman en la miseria, es, sí y sólo sí, incapacidad. Incapacidad de análisis de la situación real.

Por supuesto, el asunto no es simple, pero el diagnóstico es claro. Todo parte de las fallas en el sistema educativo actual, las cuales son consecuencia de que es un sistema educativo anacrónico.

La educación como sistema no ha cambiado en más de 250 años. Antes de eso, salvo contadísimas excepciones, era de naturaleza estamental, es decir, existía sólo para las élites detentadoras del poder.

La educación no estamental surgió por cuenta de uno de los más grandes cambios en la forma de vida de la humanidad: La llegada de la revolución industrial.

Con la alta demanda de mano de obra para poner a funcionar los engranajes del nuevo sistema económico, los industriales proponen a los estados el montaje de un sistema de adiestramiento para el trabajo obrero, a cambio de regalías públicas por cuenta de la alta circulación de bienes que daba la buena operación de las fábricas. Negocio redondo.

¿Apreciación simplista y grosera?

Para nada. Esa es la historia. No para Dummies, sino la historia como nos la deben contar, sin pelos en la lengua, y más aun, si han corrido ríos de tinta que permiten una buena decantación y contraste de las diferentes versiones.

Esta educación nacida en la era industrial es la misma que tenemos ahora. Como en todo, hay excepciones, pero la norma es el adiestramiento para la fábrica.

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Tu talento no es ser un engranaje

 

Esta educación que vive en el pasado tiene tres retos:

  • Reconocer que vive en el pasado.
  • Actualizarse al presente.
  • Proyectarse al futuro.

Con miras a transformar la educación.

Gran tarea.

El sistema educativo actual es anacrónico

El sistema educativo actual bebe de las fuentes de la era industrial, favoreciendo a la producción en serie. Crea componentes obedientes y capacitados para las labores de la cadena de montaje, en detrimento de las capacidades individuales de quienes tienen que meter las manos en el fango.

Por lo tanto, basa su éxito como sistema en la transmisión de técnicas, que en el mejor de los casos pueden llegar a ser conocimientos. Se centró en el pensar, y en una parte muy pequeña del pensar: en la acumulación de datos. Descuidando otras esferas del acto educativo, como el sentir, el hacer y, por lo tanto, el ser.

El trato de antaño entre la industria y los Estados prevalece dado el temor de los grupos de poder a perder sus privilegios.

Así sucede en el mundo entero, gracias a los alcances planetarios del sistema capitalista, y su carácter descentralizado por el que es considerado como una inteligencia artificial.

Evidentemente siempre han existido, y existen hoy día, modelos educativos de calidad (aunque no del todo acertados) reservados para las élites, con el fin de formar a quienes manejan los recursos disponibles.

Ya verás que aquí aplica muy bien el dicho: Cambiarlo todo para que no cambie nada.

El mundo cambia permanentemente y cada vez más rápido. Los que han tenido el acceso a los recursos los seguirán teniendo porque saben cómo se mueve el mundo y cómo cambia. Es sencillo. No es una conspiración (aunque me tienta pensar que sí, al menos en algunas ocasiones). Es la inteligencia artificial del capital en acción. Acción pura y dura.

Pero nada es infalible. Por fortuna las grietas del sistema se agrandan aludiendo a aquello de que no hay mal que dure mil años. Y por fortuna, por primera vez en la historia, los medios están al alcance de todos y eso deja un rango de acción para el cambio bastante amplio.

El futuro de la educación está en los nuevos medios. No, perdón, no el futuro, el presente, el cambio se está dando ya. ¿Y cuáles nuevos medios?

Este, por ejemplo.

Donde ahora se posan tus ojos.

¿Quieres más ejemplos? Por fortuna, en medio de un océano de basura digital, abundan. Navega con otros ojos y lo verás.

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Del memorial de agravios a una propuesta de cambio:

¡This is (not) Sparta!

 

This is (not) Sparta

Así que es hora de irle dando un buen adiós a la educación actual. Podemos decir que en cierta forma es una educación espartana, por aquello de entrenar componentes de un gran y efectivo mecanismo, que no es el de la guerra, pero sí el de la economía.

Por supuesto, es un sistema que toma lo más malo de la educación espartana, en el sentido de la institucionalización, quizá no tan extrema, pero al fin y al cabo, institucionalización.

El asunto es desinstitucionalizar la educación.

De nuevo, porque hablamos de temas álgidos (bueno, y también porque parece un trabalenguas): des-ins-ti-tu-cio-na-li-zar la educación.

Hacerla parte del día a día de las personas, desde la cuna a la tumba, y no sólo como un episodio de la vida para preparar a la gente únicamente para ser económicamente productiva.

En ese sentido, uniéndome a expertos en el tema, propongo que la educación sea:

  • 50% – 70% en familia.
  • 20% – 30% comunitaria, vecinal o popular.
  • 5% – 15% institucional.

Es un llamado a la educación comunitaria y un buen adiós a la educación masiva. Es en buen castizo, la autarquía política aplicada al ámbito de la educación.

Y ya ves, las fibras de lo político son inevitables en nuestro debate. Porque la educación se basa en lo que queremos ser como sociedad.

En una democracia prácticamente global, que es más una plutocracia debido al sistema económico en ejercicio, cabe preguntarnos qué tan autónomos son los pueblos, las comunidades y las familias.

La respuesta es obvia, es un secreto a gritos, el mundo actual se rige por un sistema excluyente y marginalizador. Las cosas no funcionan porque el sistema educativo no funciona. Las cifras de déficit social en un mundo abundante nos muestran que es necesario un cambio, y dicho cambio será posible gracias a la educación.

Así que de nuevo mi propuesta:

Hay que desinstitucionalizar la educación.

¿Cómo?

Ya lo irás sabiendo. Aquí te contaré algo y más adelante mucho más. Es una propuesta de muy largo aliento. Es un fuerte del Proyecto Artevida, que de paso, nos une a muchas otras propuestas de educación alternativa a nivel global.

Sin embargo, la gran pista está más arriba: Todo empieza en familia.

La base de la educación ha sido, es y será siempre la familia. No esperemos que la institucionalidad resuelva problemas de fondo, esa no es su función

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Una propuesta concreta

 

Este es un reto que he propuesto en algunas entidades educativas, pero hasta ahora no ha habido ninguna respuesta seria y concreta, solo titubeos. Espero que con esta publicación el asunto cambie…

Entrégenme un colegio de 3 a 6 meses y “lo levanto”, de seis meses a un año lo estabilizo, y de uno a dos años lo pongo a volar. Este es el reto, no es un chiste:

  • No voy solo, llego bien acompañado de una dama experta en educación infantil y juvenil. Ella es realmente quien manda, no yo.
  • Postulo a mi compañera como reemplazo del director o rector, directora o rectora de un colegio grande (más de 1.500 estudiantes), ojalá en crisis, ojalá estatal.
  • Trabajamos alrededor de 4 horas por día, a lo sumo un par de días a la semana y cobrando salario mínimo.
  • Requerimos plenos poderes para realizar cambios de forma y de fondo.
  • Necesitamos un 50% adicional de presupuesto de operación, para al cabo de un año, retornar dicho dinero con intereses y un excedente del 10% – 20%.
  • Las cosas que vayan surgiendo las vamos negociando, siempre, absolutamente siempre, en beneficio de los estudiantes.
  • Entregamos un colegio “que vuela”, no del todo desinstitucionalizado, o ya no sería colegio, pero sí con miras a que lo sea.

La educacion al tablero: Hay que transformar la educación

¿A quién le suena?…

¿Pero, de dónde surge dicha propuesta? De la simple observación. De la experiencia y el conocimiento de causa.

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Millones de años no mienten

 

¿Y por qué una directora y no un director?

Veamos…

Los hombres como directores, presidentes, dirigentes, o como los llamemos, son un fiasco. Basta mirar la historia de la humanidad. Y no es feminismo, es biología, y con la biología nadie pelea.

Evolutivamente los hombres han sido cazadores. Más de dos millones de años no mienten. El cazador tiene visión telescópica, su fuerte es focalizarse, concentrarse en un único objetivo hasta alcanzarlo. Ve al ciervo y lo atrapa, es sencillo. Como se dice, “donde pone el ojo pone la bala” (bueno, casi siempre).

El hombre solo puede hacer una cosa a la vez, si habla por teléfono y prepara el desayuno se le quema la tortilla y pierde el hilo de la conversación.

En cambio la mujer ha sido recolectora y custodia de las crías y el refugio por más de dos millones de años. Su visión es panorámica. Escanea el bosque en busca de árboles con frutas, escanea el árbol en busca de buenos frutos. Escanea los alrededores en busca de peligros para las crías y los miembros enfermos o viejos de la tribu.

Está pendiente de las crías, el fogón, la cosecha y las relaciones de grupo. Cocina, habla por teléfono, escribe en su portátil y cuida al bebé. Le preguntas dónde está algo que se nos ha perdido, y si no lo encuentra al menos te da muy buenas pistas para que lo encuentres.

Es la maestra de la multitarea y de identificar las cosas que faltan o que hay que cambiar o mejorar, es la conciencia de la familia y quien exige al “proveedor” lo mejor para su gente.

Como ya te contaré, para dirigir se necesitan al menos dos: Una dama y un caballero. Pero siempre, como en casa, la que manda es la mujer.

La mujer educadora es la reina de la multitarea

La dama sabe “cómo poner las fichas”, el caballero las pone (y bien) donde dice la dama. ¿O no has notado que en las discusiones las mujeres casi siempre tienen la razón? (No lo digo por quedar bien, en esto me apoyan las investigaciones conductuales de más de medio siglo de trayectoria). Pueden ser pequeños detalles, pero en los pequeños detalles está el poder.

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Del Director al Equipo Maestro

 

Así que ese es el Equipo Maestro.

La mujer debe “mandar”. Su visión panorámica o integral de las cosas la llevan a abarcar más aspectos en simultánea y allí esta su poder no reconocido. El poder del hombre no es nada desdeñable, su capacidad de focalización, no del todo explotada, es lo que lleva a que se realicen los planes.

Pero algo es claro, la cabeza es la mujer, como en muchas comunidades matriarcales a lo largo y ancho del planeta y de la historia.

Cómo debe ser el equipo maestro:

  • Como ya te dije, deben ser al menos dos, con la mujer a la cabeza.
  • Deben ser los mejores en alguna actividad organizativa y no los que no tuvieron más opción que ser profesores (suena mal, pero ya me iré explicando un poco más)
  • Deben llevar vidas sanas y ser mental y físicamente activos.
  • Sus edades estarán entre los 35 y 55 años. Debe haber energía física y claridad mental. A los 40 uno ya sabe a dónde va…
  • Un requisito fundamental es que tengan familia con al menos un hijo entre 6 y 15 años o con un hijo que ya haya superado los 15 años. Quien lo vive es quien lo entiende…
  • Deben tener cada uno o entre los dos, una empresa o un emprendimiento que funcione.
  • Y clave, no deben ser esposos o novios. Trabajar en pareja y entenderse es alucinante, no entenderse puede ser el principio del fin tanto del proyecto como del vínculo.

Dependiendo de la complejidad del proyecto educativo de transición, que tiene que ver con mi propuesta de más arriba, la líder mujer puede ordenar tareas focalizadas a más de un líder hombre. Entre más problemas simultáneos haya que resolver, más hombres acompañarán a la líder.

Equipo maestro educativo

Además, propongo para el proyecto educativo de transición, lo siguiente:

  • Horario de clases o encuentros: de 9 am a 4 pm. Me conmueve ver a la madrugada a niños de 7 años aun dormidos subiendo a su transporte rumbo al colegio con morrales escolares más grandes que ellos.
  • Es libre y discrecional el uso de celulares, tablets, portátiles y demás dispositivos, en los exámenes, pruebas, exposiciones y demás instancias de evaluación.
  • No hay tareas para la casa.
  • Todos los trabajos son en grupo.
  • No hay uniformes.
  • Habrá salones o aulas con mesas para mínimo 2 estudiantes, para trabajar sentados o de pie, tendrán cojines, pufs y hamacas.
  • Las clases o encuentros tienen una duración de 45 minutos con descansos de 5 a 15 minutos.
  • No hay materias sino proyectos, a través de los cuales se abordan las diferentes ramas del conocimiento.
  • Las matemáticas son aritmética, punto. Los contenidos más profundos se explican conceptualmente pero no se llevará al estudiante a extenuantes e inútiles jornadas de ejercicios si el tema no es de su interés.
  • El lenguaje hará énfasis en la oralidad.
  • La actividad física tendrá un peso del 70% en el total de actividades en los niños de 6 a 12 años, un 50% en los jóvenes de 12 a 18 años. Para los menores y mayores de dicho rango es libre y discrecional.
  • Las artes y las ciencias serán transversales a los contenidos trabajados, partiendo del presupuesto de que no hay malas o buenas ideas sino ideas bien o mal desarrolladas. Toda idea en sí es válida por ser única e irrepetible.
  • En las prácticas artísticas de los estudiantes se incluirán manifestaciones fuera de las artes canónicas, como el cómic, el perfomance, los videojuegos o artes digitales, entre otras categorías o subcategorías que puedan surgir.

Un equipo maestro con estas directrices es dinamita…

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El educador como comunicador

 

Si el equipo maestro es dinamita, el apoyo docente es la mecha de la dinamita.

Ya te he mostrado las limitaciones de centrar la educación en la simple transmisión de datos, o de conocimientos en el mejor de los casos. Y bien sabes por qué ha sucedido así, sin cambio significativo alguno por más de 250 años.

Si el sistema educativo debe cambiar, un importante agente de cambio es el profesor, quien está en pie de lucha.

Educación aburrida

Yo me pregunto si aun al interior de un sistema educativo como el actual, que es un desastre que no va para ningún lado, se dan experiencias educativas valiosas, ¿cómo serían esas experiencias excepcionales o notables si el sistema estuviera adaptado a la realidad?, ¿qué cosas se potencializarían o se transformarían en el mundo, de la mano de un sistema y un conjunto de educadores transformadores?

Me lo pregunto mil veces y veo la belleza del mundo.

Un docente transformador es la base de un sistema educativo que funciona para el bienestar de la gente.

Un docente transformador es la base de un nuevo orden social.

Un docente transformador es necesario aun en medio de un sistema educativo que no funciona.

Es por eso que un docente transformador para llevar su acción educativa debe ser ante todo un excelente comunicador. Y puede que suene un poco estridente, pero es ilustrativo:

Un docente transformador debe ser un excelente vendedor.

Si hay algo que nos ha enseñado el orden social actual, aunque con ejemplos poco edificantes, es el poder que tienen las ventas para llegar a la gente con un producto.

Muchos productos son basura, chucherías y pendejadas, pero si las ventas se aplican a algo realmente beneficioso o edificante, como lo es el conocimiento aplicado a la construcción del ser, nuestra dinamita se hace uranio enriquecido (me gustan las metáforas explosivas).

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El educador como seductor

 

Nuestro producto, de primerísima calidad, tendrá los mejores vendedores.

No trabajarán por el medio económico (el dinero) sino para contribuir al fin de toda economía (el intercambio de energía).

Tendrán su retribución, sea o no en metálico (no sé en que ande la economía para cuando este proyecto de humanidad trascienda la cabeza de quienes “nos pensamos” la educación), por cuenta de lo que hacen con lo que saben.

Este educador, como todo vendedor ideal, debe ser seductor, debe…

  • Decir – Mostrar – Enseñar – Indicar.
  • Guiar, acompañar y motivar.
  • Inspirar para la acción.
  • Y muy importante… Hacer para que otros hagan.

Este educador-vendedor-seductor no la tiene nada fácil.

Y requiere tener unas claridades respecto a la economía natural, como ya vimos, en su sentido profundo de intercambio de energía. Este educador-vendedor-seductor debe:

  • Saber que la venta es un mecanismo de intercambio.
  • Saber que su producto es el mejor, porque trabaja en educar al ser, y por ende, para cambiar al mundo.
  • Saber que nació para hacer lo que hace. Ser profesor no es para todos, y ser educador-vendedor-seductor es para todavía menos personas. La vocación realmente importa.

¡Que trabajito! ¿No?

Pues arremángate, ese trabajito es tuyo. De todos.

Profesora pone manos a la obra

Ponte el “traje de fatiga”, la tarea comienza…

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El educador-vendedor-seductor ERES TÚ (Sí, créelo, eres tú…)

 

Sí…

No creas que este artículo no es más que una disertación. Es un llamado a la acción.

¿Y quién más podría ser?

Eres tú.

Como te he dicho… Todos hemos sido, somos y seremos tanto educadores como aprendices en diferentes circunstancias y momentos de nuestras vidas. Por lo tanto, la educación es un tema que nos atañe a todos los seres humanos

Para claridad y coherencia con lo dicho, evitaré decir educador(a)-vendedor(a)-seductor(a) y lo llamaremos Neodocente. Te llamaré neodocente.

Así que hecha la claridad…

¡Considérate neodocente desde ya!

Como neodocente enseñas y aprendes de manera permanente.

Porque la educación no es algo para especialistas, como tampoco lo es nuestra salud

No nos excusemos de pereza y asumamos la base de nuestras vidas desde cada una de nuestras acciones cotidianas.

Vida igualitaria en comunidades tribales

En las antiguas comunidades tribales, si bien había roles que desempeñar, la vida era menos desigual para cada uno de los miembros, dada la necesidad de cooperación para las actividades de la vida diaria.

Como ya sabes, así vivimos por más de dos millones de años, por lo que la llamada división del trabajo nos es tan extraña y tiene al mundo actual tan enajenado.

Así que debemos dedicarnos cada vez más a esas tareas que hacen que la vida sea lo que es y ha sido por cientos de miles de años y que nos ha definido biológicamente como especie.

No todo puede quedar en manos de la cultura, debemos reconocer el peso de nuestro legado genético y ponerlo a trabajar a nuestro favor. Una manera de hacerlo es asumir acciones que hemos delegado por completo a las instituciones.

Quizá de momento no nos sea posible llevar vidas más sencillas. No todos tenemos la posibilidad de “bajarnos del tren”.

Pero basta con asumir nosotros mismos aquello que es tan definitivo para nuestro ser como lo es la educación.

Si te consideras un agente educativo permanente haces bien, pues somos animales que pasan un tercio de su existencia madurando su fisiología (el cerebro madura plenamente a los 24 años en promedio) y toda la vida madurando su ser, así que el aprendizaje es realmente importante.

No se trata de fraseología gratuita, te hablo con sustento en lo biológico y lo social.

Si retomamos una parte (ojalá todo) de lo que hemos delegado a lo institucional, tendremos el poder. Esto es clave. Grábatelo con fuego.

Delegar la salud a las instituciones sanitarias no es buena idea.

Delegar la alimentación a la industria alimentaria, tampoco.

Y delegar la educación a las instituciones educativas, menos, y todavía menos, si dejamos que su papel se desarrolle inadecuadamente en periodos específicos de nuestra existencia en lugar de a lo largo de toda nuestra vida.

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Bienvenida sea la Neopedagogía

 

Puede que seamos neodocentes, pero lo nuevo no quita que nos basemos en “lo viejo”.

Por fortuna para las generaciones venideras, en muchos ámbitos de la vida civilizada, se está dando una mirada atrás. En aspectos como la salud, se da una mirada bien bien atrás. Gracias a que se ha ido descubriendo qué es lo mejor para la humanidad.

Lo mejor para el Homo sapiens sapiens (o más bien, para la Mulier sentit sentit… tema de un artículo que estoy preparando) en materia de educación, al igual que en la salud, es hacer lo que ha hecho por dos millones y medio de años y no lo que ha hecho por unos cuantos miles desde el advenimiento de la civilización y la división del trabajo.

La relación es de 250 a 1…

Será todavía menos benéfico hacer lo que hemos hecho como especie por los últimos 250 años, desde los inicios de la revolución industrial, y no por 2´500.000 años, desde la aparición de nuestros antepasados directos.

La relación de 1.000 a 1.

Y eso pesa mucho en términos biológicos.

Si en 10.000 años nuestra información genética como especie no varía prácticamente nada, en 250 años será menos que nada.

Quizá la presión de la civilización ha surtido efectos desde lo cultural, y eso es innegable, pero de nuevo, no todo es cultura, debemos reconocer el peso de la biología y actuar en consecuencia sabiendo qué clase de animales somos.

Así que querida y querido neodocente, he aquí tu decálogo. Nuestro decálogo…

Nuevo decálogo docente

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Decálogo Neodocente

 

  • Por principio, todo ser humano nace y muere neodocente.
  • No encargues a las instituciones aquello que puedes y debes hacer por ti mismo. Debes ir desmarcando algunas cosas paulatinamente, pues recuerda, todo cambio para que persista debe ser gradual. La naturaleza opera con paso lento pero firme.
  • Tu tarea principal es aprender, y al enseñar, de todas formas tienes que aprender. Lo dice el dicho “cuando uno enseña, dos aprenden”.
  • Tu enseñanza-aprendizaje se basa en la acción y en el ejemplo… recuerda a los chimpancés al inicio de este artículo.
  • Para que te hagas a una pálida idea de cuál es tu trabajo, tómate el trabajo de leer cuantas veces sea necesario el presente artículo. Imprímelo, ráyalo, escribe notas encima, compártelo, pregúntame lo que quieras, objétame lo que sea…
  • Para profundizar en lo anterior, consulta otras fuentes. Por fortuna no estoy tan desconectado del acontecer en la materia, así que no tendrás demasiados estrellones.
  • Si quieres lograr la maestría trabaja muy fuerte, tanto, que cuando sepas que la maestría es un sueño imposible, trabajes más fuerte que antes y hasta el final de tus días.
  • Si has llegado al final de este artículo te agradezco el tiempo que me has dedicado. Y tú, agradece a todos los grandes sobre los cuales me he posado sobre sus hombros para ver un amplio horizonte, son tantos que si los cito en su momento (en este u otros artículos), sería para ti tan difícil de leer como para mí tan difícil de escribir.

Somos seres culturales y por lo tanto, educadores. La educación no es asunto de especialistas, es algo que nos incumbe a todos para nuestro aprendizaje permanente para la vida.

6 respuestas en “Lo que tú puedes hacer para transformar la educación

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