El camino hacia la conquista de la felicidad

Conquista la felicidad

Lo que te voy a contar es algo que me resulta imposible de olvidar.

Sin ir muy lejos te puedo decir que tiene que ver con el sentido de la vida.

Es una anécdota, un recuerdo y una reflexión. No te hablaré de fórmulas infalibles o mágicas, tampoco habrá tips o listas exhaustivas. Sólo compartiré algo contigo a la espera de crear un lazo de mutuo entendimiento para todo lo que pueda venir.

Pasó hace más de diez años y sus ecos me acompañan desde entonces. Es algo de lo que he hablado en diferentes espacios y con diferentes personas.

Son escenas imborrables. Ahora las compartiré contigo…

———————————————————————————-

Ante el umbral

 

Un pequeño jardín infantil enclavado en lo alto de los cerros orientales de Bogotá.

Llego en bicicleta. La subida me ha resultado más dura de lo que imaginaba. Aseguro mi bicicleta a un poste a pocos pasos de la entrada de una casa vieja con un aviso de   í n     hecho a mano con letras de colores.

Atravieso el umbral de madera tras abrir una desvencijada puerta pintada de verde.

-Bueeenaaas…

Saludo sin recibir respuesta. Igual, sigo. Al fondo hay un patio con materas colgadas, un perro que me saluda y una ancianita en una silla plástica que me invita a pasar.

Limpio mis pies en un trozo de un grueso costal clavado al piso de tierra.

A lado y lado del corredor que conduce al patio hay cuatro cuartos con sus puertas cerradas. Tras ellas se oyen murmullos.

-Bien pueda siga.

Me dice la ancianita.

-Mucho gusto, soy Alicia, la directora del jardín, usted debe ser el profe Rodolfo, bienvenido.

Doña Alicia me invita a sentarme en un butaco a su lado, enseguida se levanta, me da la mano, me hace señas de que espere y se retira.

Entonces quedo allí, a la espera de conocer a aquel personaje de quien al día de hoy, no sé porqué y dado lo importante de tal recuerdo, no retengo ni su nombre ni su aspecto, pero que detonó toda una serie de pensamientos que como ya te dije, al día de hoy todavía me dan vueltas en la cabeza.

-Profe.

Me dice doña Alicia al llegar con varios niños pequeños.

-Éste es el primer grupo, bien pueda pase al salón del fondo, son todos suyos.

Hago lo que la abuelita me dice y doy inicio a mi taller.

Niños felices

@proartevida

El grupo es de quince niños de cuatro a cinco años, que quedan al cuidado de una asociación de madres comunitarias que preside doña Alicia.

En este jardín, cuyo encanto está en su belleza tras la urgencia y el esmero, son atendidos más de cien niños, cuyos padres confían en los cuidados que les da este grupo de diez mujeres mientras se van a trabajar.

En medio de la lectura de un cuento y como suele suceder con el fin de cambiar un poco el ritmo de la actividad, empiezo a charlar con los niños sobre “cosas de la vida”. Entre esas cosas surgió la gran pregunta:

El sentido de la vida

———————————————————————————-

Ni filosofía ni chisme

 

-Profe ¿acaso te da por filosofar con niños de cinco años?

No es filosofar precisamente, es charlar sobre “cosas de la vida”. Si no es filosofar llámalo como quieras, yo lo llamo charlar de “cosas de la vida”, tampoco es chismosear… y en esas ando.

Claro, no llegué al tema así sin más ni más. Lo hice luego de empezar a lanzar preguntas al grupo de niños para ir amenizando nuestro encuentro. No recuerdo las preguntas exactas ni porqué ni cómo pregunté. En mi recuerdo solo tengo la magia.

Así como tengo recuerdos muy vívidos de aquel momento, igualmente hay vacíos que voy cubriendo con suposiciones. Ni más faltaba, esas son las imperfecciones de nuestros recuerdos…

El tema me llevó a una pregunta, a la cual quizá llegué luego de preguntarles cómo estaban y qué les gustaba hacer o cosas por el estilo. Me enfrentaba a una contestación que no admite respuesta retórica ni mucho menos en coro (los niños pequeños responden a este tipo de preguntas en coro y a viva voz si uno también les ha preguntado a viva voz).

Entre ires y venires finalmente pregunté: ¿les gusta vivir?, a lo que me respondieron en coro que sí. Y luego les pregunté por qué, y ahí fue cuando vino el silencio.

No recuerdo qué tanto duró ese silencio, eso no importa, lo que sí importa es cómo hasta hoy retengo la escena: Un niño se levanta de su silla de plástico y dice:

Porque soy feliz.

Porque-soy-feliz…

¡Que maravilla!

Qué es la felicidad

@proartevida

Y como te digo, esa respuesta aun me persigue, me encuentro réplicas aquí y allá, aquí y allá, con otros niños, con jóvenes y con adultos.

Eso es lo bueno de mi trabajo, que me permite encontrarme con una gran cantidad y variedad de personas, con las que tratamos de los más diversos temas.

Hubo un tiempo en el que me obsesioné con el asunto, y buscaba donde podía alguna excusa para sacar de alguien aquella respuesta (música para mis oídos):

“Porque soy feliz”.

Al insistir en mi extraño cometido fui logrando la maestría en oír lo que quería, en saber o creer que los demás eran felices.

El asunto de fondo ha cobrado más fuerza, ha dejado de ser una obsesión extraña y ya no se limita a escuchar lo que quiero oír de la gente. No, ahora es algo a lo cual le estoy buscando nombre, ya que tiene nuevos bríos y con ellos, una mayor profundidad que ha ido adquiriendo con el tiempo.

En esa búsqueda ha surgido este espacio:

El Proyecto Artevida.

———————————————————————————

A una gran pregunta más grandes preguntas (y un misterio)

 

Cómo ser feliz

Hablar de felicidad es hablar de realización al fin de cuentas, teniendo presente que dicha felicidad es ante todo una emoción.

Que tenga o no que ver con la alegría, es parte de otra conversación, pero lo cierto es que implica la realización personal.

Pero ¿qué es realización?

Gran pregunta.

Que como todo lo grande del pensamiento humano deja más preguntas y está mediado por la subjetividad y las emociones.

No me detendré a dar ejemplos de realización, pero lo cierto es que se da cuando el ser toca el infinito. Ya lo verás…

Es más que sólo poesía. Es poético. Pero también es práctico, muy práctico, porque nos sirve para vivir.

Te puedo contar que dicha realización se da dentro de una relación armónica contigo mismo, los demás y tu entorno. Algo tan obvio que se nos pasa por alto. Son varios componentes. Todos importantes.

Y habría un cuarto componente en la ecuación:

El misterio.

Aquello de lo que nos habla la espiritualidad, a través, y más allá, de las religiones o el misticismo. Al fin de cuentas, entramos al terreno de lo que creemos que es eso que queda por fuera de nuestro entendimiento, que cada vez estoy más convencido de que es mucho.

———————————————————————————-

Los tres niveles de armonía hacia la felicidad

 

Volvamos ahora a los tres niveles básicos de armonía (tú mismo, los demás y tu entorno), del cuarto (el misterio) podremos hablar después.

Nuestras tres armonías

@proartevida

  1. La armonía contigo mismo se expresa en un primer momento a través de la alegría, y en un segundo momento, mediante el gozo. Sentimientos que se hacen posibles gracias al agrado que nos produce algo.

Cuando ese algo viene cargado de sentido profundo (quedan descartados los ocios vacíos como ver telebasura, irse de compras y, en general, los vicios) se produce la inmersión o el compromiso con ese algo que “nos mueve”.

  1. La armonía con los demás se da en el momento en el que esa alegría se consigue en nuestras relaciones con otras personas.

Un encuentro, un compartir, hacer algo por alguien, implica expandir las fronteras de nuestra individualidad y trascender nuestro espacio y tiempo inmediatos.

  1. El tercer nivel de armonía, que se manifiesta con el entorno, tiene tantas implicaciones dado lo comentado anteriormente, que sólo me centraré en una de sus dimensiones: El autocuidado reflejado en el cuidado por todo lo que nos rodea, y específicamente, por el medio natural.

Es el cuidado por “lo otro”, por todo lo que se expresa con fuerza vital fuera de nuestra propia individualidad y nuestro círculo social inmediato.

En este amplio grupo están las plantas y los animales, conectados por dinámicas propias de los ecosistemas a los cuales pertenecen.

———————————————————————————-

Más allá de la poesía…

 

Como ves, el concepto de felicidad va mucho más allá de la alegría y todavía mucho más allá del simple placer, porque ante todo, la felicidad es compromiso, que empieza para contigo mismo.

Por supuesto que contempla la alegría y el placer, pero la felicidad en su profundidad las sobrepasa cuando logras las tres armonías que te he mostrado, y cuando entras en contacto con el misterio es cuando tu ser toca el infinito.

No es superstición ni esoterismo, es más, no soy nada supersticioso ni esotérico sino práctico, aunque sí algo filosófico y poético.

Como ya te dije, en su profundidad, la felicidad es poética. Unos la ven a través del arte, otros, de la religión, y otros, en mil cosas más.

El secreto de la felicidad

La felicidad conlleva algunos momentos de tristeza, amargura, hastío… por supuesto, somos humanos y nuestras emociones no son absolutas, porque son subjetivas y nuestras percepciones cambian.

Nos atraviesan un sinfín de situaciones y condiciones que son condensadas por nuestras emociones. Tan profundas, y en ocasiones, tan inexpugnables.

El niño que me sorprendió con su respuesta y me llevó a encontrar y construir respuestas similares en otras situaciones, no era ningún sabio o genio, simplemente “habló en nombre de todos”, expresando su humanidad con tal simpleza, con tal integridad y autenticidad, que imprimió en mí una huella profunda.

Sabrás que para encontrar el sentido de las cosas no se requiere ser excepcional, es algo que está al alcance de cualquiera. Sólo se trata de vivir en plenitud. No en perfección. En plenitud.

Es también un ejercicio del que se obtiene provecho al dejarse afectar por la experiencia cotidiana, encontrando las conexiones con lo que nos rodea, pero que muchos de nosotros perdemos en ocasiones.

———————————————————————————-

Mi rumbo es el tuyo. Te lo aseguro

 

¿Dimensionas el nivel del asunto? ¿No es acaso mi interés en la felicidad el interés de muchos, de todos?

Por supuesto, o entonces… ¿Para qué vivimos? ¿Acaso no es para alcanzar la felicidad en todos los niveles de nuestra existencia? ¿No es la búsqueda o la conquista de la felicidad nuestra meta de metas?

Ante cualquier cosa que hagas, pregúntate por qué la haces, y vuelve a preguntártelo una y otra vez. Algunos dicen que después de 5 por qués, viene la respuesta: “porque quiero ser feliz”. Simple.

Así que decídete a ser feliz.

No es una frase, es un llamado. Y sólo eres tú quien toma esa decisión.

Sólo tú puedes conquistar tu felicidad.

Es una conquista porque implica esfuerzo para alcanzarla. No por nada se dice conquistar la felicidad y no “estirar las manos para nada más recibirla caída del cielo”, o algo por el estilo.

Porque ser feliz es lo único que tenemos. Lo único que siempre tendremos.

Por eso te pido que tomes el camino a tu realización, poniendo tus experiencias al servicio de la felicidad.

De tu felicidad.

Este es un camino que aquí recorreremos juntos y del que te estaré mostrando algunas posibilidades. Deseo que me acompañes…

Habrá subidas y bajadas, momentos amargos y dulces. Al final la recompensa es el esfuerzo mismo, porque no te hablo de un punto de llegada sino de un camino, de un rumbo, de un proceso. Porque nuestro horizonte se mueve con nosotros.

El principio de la acción es el deseo, el uno sin el otro no te llevarán a nada. Por lo pronto móntate en el deseo de ser feliz. Ya te iré mostrando algunas opciones para su conquista, en las que sólo tú decides.

Vamos.

Da el primer paso.

El camino a la felicidad

———————————————————————————-

Quiero que sepas que no llevo una vida perfecta. La perfección no existe.

No soy plenamente feliz. Por lo que te acabo de decir. Siempre hay algo que falta y siempre estamos insatisfechos. Precisamente por eso mismo “nos movemos”.

Como todos, busco la felicidad. Siempre, sin que sea ya una obsesión. En esa búsqueda he sido muy miserable y también muy feliz, por fortuna, cada vez siento que soy más feliz.

Si todo esto te suena cursi, te cuento que a mí también hasta hace un tiempo, a lo cual contribuyó en gran medida la llamada “cultura” de la autosuperación, llena de charlatanes y de afirmaciones gratuitas y supersticiosas.

Con esto en mente y con el transcurrir de los días he ido entendiendo la profundidad e importancia del asunto, y en ese nivel de comprensión ha surgido este espacio:

Proyecto Artevida

Te doy la bienvenida.

A este, tu espacio…

4 respuestas en “El camino hacia la conquista de la felicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *